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Charlas Adictivas Archiv

64 Episoden
46 Minuten
"No existen las drogas blandas. Mi familia lo aprendió de la peor manera."Alejandro Gómez tiene hoy una empresa, una familia y dos hijos pequeños. Ha reconstruido su vida con esfuerzo y con mucha consciencia. Pero durante décadas, todo giró en torno a algo que él nunca eligió: la adicción de su hermano.Con 14 años, su hermano empezó a fumar cannabis. Lo que muchos considerarían "cosa de chavales" se convirtió casi de inmediato en una pesadilla. Las consecuencias fueron brutales y rápidas: cambios de humor extremos, alteraciones graves de conducta y una primera crisis psiquiátrica siendo todavía adolescente. Su hermano padecía patología dual, la combinación de adicción y enfermedad mental grave, aunque tardaron tiempo en ponerle nombre a lo que estaban viviendo.La familia hizo todo lo que estaba en su mano. Profesionales, terapias, apoyo constante... hasta que llegaron los ingresos. Cuatro centros de tratamiento a lo largo de los años. Momentos de mejoría que devolvían la esperanza, seguidos de nuevas recaídas que volvían a hundir a todos. Cuando los médicos consideraron que estaba suficientemente estable, le propusieron pasar unas vacaciones con su familia. Parecía una buena señal. Volvió a consumir.Lo que vino después cambió la vida de Alejandro para siempre. Su hermano tuvo una nueva crisis con un intento autolítico. Su madre intentó frenarlo. La escena acabó en tragedia: ella falleció. Otros familiares resultaron heridos. Su hermano lleva hoy 10 años internado en un centro psiquiátrico penitenciario, con dos años aún por delante.En este episodio, Alejandro nos habla con una honestidad y una serenidad que pocas veces se escuchan. Nos cuenta cómo la adicción de su hermano le marcó en cada etapa de su vida, aunque él nunca consumiera. El miedo constante, la familia volcada en la enfermedad de uno de sus miembros, la dificultad de construir una vida propia sin sentir culpa. Hace tres años tomó una decisión personal: no volvería a probar el alcohol. No porque sea adicto, sino porque entiende lo que el consumo puede despertar y eligió no darle ni la más mínima oportunidad.Hoy Alejandro habla porque cree que su historia puede servir. Porque si una familia como la suya —presente, implicada, que hizo todo lo que pudo— vivió lo que vivió, cualquier familia puede vivirlo.Su testimonio es una llamada de atención clara: no existen las drogas blandas. El cannabis no es inocuo, especialmente en adolescentes y en personas con vulnerabilidad psiquiátrica. Y los daños de la adicción no los sufre solo quien consume.Un episodio necesario, incómodo y profundamente humano.
48 Minuten
Charlas Adictivas | Episodio con Luiso SolvedillaEn este episodio abordamos la prevención de adicciones desde la experiencia real, honesta y transformadora de Luiso Solvedilla.Luiso estudió ADE y ha trabajado en producción y distribución de cine alternativo entre Barcelona y Nueva York. Creció en una familia privilegiada, unida, con tres hermanos. Desde fuera, todo parecía estable. Sin embargo, a los 15 años comenzó a consumir cannabis. Lo que empezó como algo puntual fue acelerándose hasta convertirse en el centro de su vida: dejó de ir a clase para pasar los días en clubes cannábicos.Con el tiempo llegaron otras sustancias —cocaína, éxtasis y otras drogas asociadas a entornos lúdicos como fiestas, afters y festivales—. Su carácter cambió. Se fue aislando. El malestar emocional, físico y familiar se hizo cada vez más profundo. Tocó fondo.Hoy, 13 años después sin consumir, Luiso es un ejemplo de recuperación sólida y consciente. Está casado con “una mujer maravillosa” a la que conoció tomando un CacaoLat, es padre de dos niños pequeños y ha transformado su experiencia en servicio. Actualmente co-dirige junto a su madre un centro de tratamiento y un centro de día en Barcelona, y es autor de dos libros publicados por Editorial Planeta.Una conversación sobre prevención, vulnerabilidad, familia, identidad, recaídas evitadas y segundas oportunidades. Un episodio que demuestra que la recuperación no solo es posible, sino que puede convertirse en propósito de vida.Moltes gràcies, amic.
48 Minuten
15 años en recuperación, una historia de honestidad y esperanzaEn este episodio profundamente humano y valiente, conversamos con Ignacio, economista, padre de dos hijos adolescentes y adicto en recuperación desde hace 15 años. Su hijo mayor, Álvaro (21), también está en recuperación, lo que convierte su historia en un testimonio intergeneracional de lucha, conciencia y transformación.Ignacio comenzó a beber alcohol siendo muy joven. Recuerda que rápidamente notó algo diferente: tenía más tolerancia que el resto. Mientras para otros era algo social, para él era algo que iba más allá. Con solo 18 años, su madre —intuyendo que algo no iba bien— le pidió que leyera un libro sobre alcoholismo. Ya entonces había señales.El consumo de otras sustancias llegó más tarde, pero cuando apareció, fue escalando progresivamente. A pesar de haber crecido en una familia privilegiada, rodeado de amor y con todas las oportunidades para ser feliz, desarrolló la enfermedad de la adicción. Porque, como él mismo explica, la adicción no discrimina y no tiene que ver con la fuerza de voluntad.Hubo varios intentos de dejarlo. Promesas. Momentos de lucidez. Recaídas. Hasta que llegó el día en que tocó fondo: se vio desahuciado. En sus últimos tiempos de consumo, se despertaba por la mañana y lo primero que hacía era beber dos latas de cerveza de 500 ml y consumir la cocaína que había sobrado de la noche anterior. Muchas tardes simplemente no las recuerda. Su deterioro fue tan evidente que sus jefes le comunicaron que no podía seguir trabajando allí: tenía un problema.El punto de inflexión fue su ingreso en una clínica en Barcelona. Aquel fue el comienzo de su recuperación definitiva. Después continuó con tratamiento ambulatorio, al que sigue asistiendo hoy, una o dos veces al mes. Porque la recuperación no es un destino, es un camino que se recorre día a día.Hoy, Ignacio habla sin máscaras. Con humildad. Con responsabilidad. Con esperanza. Comparte su experiencia no desde la culpa, sino desde el aprendizaje. Es una voz clara que desmonta prejuicios y recuerda que la adicción puede afectar a cualquiera, independientemente del entorno, la educación o los recursos.Un episodio que emociona, que rompe estigmas y que demuestra que sí se puede salir, pero no solo.Ignacio es, sin duda, un ejemplo de recuperación y de compromiso con la vida.
53 Minuten
Charlas Adictivas | Episodio: Maximiliano Calvo – Música, identidad y recuperaciónEn este episodio de Charlas Adictivas, programa centrado en la prevención de las adicciones, conversamos con Maximiliano Calvo, músico, cantante y compositor, que comparte su historia con una honestidad profunda y transformadora.Maximiliano pasó por un proceso de recuperación en un centro de ingreso en Jerez, seguido de dos años de tratamiento ambulatorio. Lejos de apagar su creatividad, este camino la transformó. Fruto de ese proceso acaba de presentar un disco doble con 20 canciones, titulado “Terapia de grupo”, una obra que refleja sanación, conciencia y cambio.A lo largo de la charla conocemos el recorrido de una persona que se sintió diferente desde la infancia, una dificultad interna que durante años se camufló con el consumo de alcohol y cocaína. A ello se sumó la percepción —tan extendida como peligrosa— de que la música y las drogas van de la mano, una idea que lo llevó al límite.En busca de una salida, Maximiliano dejó Argentina y viajó a España, donde comenzó un proceso de reconstrucción personal y artística. Hoy, su experiencia se convierte también en herramienta de ayuda: ha colaborado en una gira por centros de rehabilitación de adicciones, uniendo por primera vez música en directo y recuperación, demostrando que el arte puede ser parte activa del proceso terapéutico.Un episodio inspirador que muestra que la recuperación es posible, que la identidad puede reconstruirse sin consumo y que la creatividad no desaparece: evoluciona.https://open.spotify.com/artist/0KMw0OgYPWlF3hgQGY0VTT?si=bL4pcUVVSX-SsxfF0CcA7ghttps://www.instagram.com/maximiliano.calvo?igsh=ZnJlMjdhcGlnbXpm
48 Minuten
En este episodio de Charlas Adictivas abrimos un espacio poco transitado y profundamente necesario: la adicción al sexo, una realidad compleja que todavía genera rechazo, incomprensión y estigma social.Nuestro invitado es Mariano, 49 años, adicto al sexo en recuperación. A través de una conversación honesta, generosa y valiente, Mariano comparte una historia difícil de contar y aún más difícil de escuchar, precisamente por eso imprescindible.La pérdida de su madre a muy corta edad marcó el inicio de un camino silencioso de búsqueda de alivio emocional. A los 8 años, Mariano descubrió el placer como una forma de calmar el vacío y el malestar. Más adelante, el contacto con la pornografía activó una compulsión que no dejó de crecer en intensidad y frecuencia durante décadas. El sexo se convirtió en una estrategia para gestionar emociones, culpa y dolor… pero también en el origen de un sufrimiento cada vez mayor.Consumía sexo para sentirse bien o para dejar de estar mal. Y ese consumo, lejos de aliviar, alimentaba un ciclo de culpa, frustración y vergüenza que lo empujaba a consumir aún más. Un bucle del que no pudo salir hasta bien entrada la cuarentena, cuando pidió ayuda y entró en un grupo de Adictos al Sexo Anónimos.Este episodio no busca provocar, sino comprender. No juzga, sino que humaniza. Mariano pone palabras a una adicción que cuesta explicar y que muchas veces es malinterpretada, mostrando cómo el estigma puede aislar tanto como la propia adicción.Además, nos deja un aprendizaje esencial para la prevención y la recuperación: a veces mejorar implica atravesar el miedo. Esta entrevista le generaba pavor, y aun así eligió hacerla. Eligió la verdad, el valor y el compromiso con su proceso.Una charla profunda que invita a mirar de frente aquello que incomoda, a romper el silencio y a recordar que pedir ayuda también es un acto de coraje.para contactarle: marianosobot@gmail.com
52 Minuten
Charlas Adictivas – Episodio: “De la élite financiera a la recuperación: la historia de Isabel Ruiz Baraibar”“El alcohol abrió la puerta. La cocaína la cruzó. El accidente la despertó.”En este episodio de Charlas Adictivas conversamos con Isabel Ruiz Baraibar, una mujer brillante y carismática que, durante años, vivió entre dos mundos: el éxito profesional y el vacío emocional que la llevó a desarrollar una adicción devastadora.Isabel fue directora financiera de Prada, asesora en bolsa y una figura muy reconocida en el ámbito empresarial y social. Su vida estaba llena de viajes, eventos y relaciones públicas. Pero cuando falleció su padre, algo se quebró por dentro.Comenzó a beber más intensamente los fines de semana, de manera social y aparentemente inocente… hasta que un día probó la cocaína.Y, como ella misma dice, “no paré”.La droga se convirtió en una extensión de su vida: en la fiesta, en el trabajo, en su identidad. Se relacionaba con policías, CEOs, músicos y artistas… cualquiera que formara parte de esa rueda imparable. Como ella misma se describe “la más cocainómana de Madrid”.Pero el cuerpo y la mente tienen un límite.Una noche tuvo un accidente de tráfico del que no recuerda absolutamente nada.Ese fue su punto de inflexión: el miedo, el vacío y la lucidez se alinearon.Pidió ayuda.Ingresó en un tratamiento “old school”, rígido, disciplinado y profundamente transformador. Fue duro, largo y muy confrontante, pero también fue su salvación.Hoy, Isabel lleva años sin consumir. Vive en Santander, rema en traineras y acompaña a otras personas en su proceso de recuperación con una honestidad brutal y una sensibilidad extraordinaria.Una conversación sincera y necesaria, que muestra cómo la adicción no distingue clases, carreras ni estilos de vida… pero también que la recuperación es posible para cualquiera que dé el paso de pedir ayuda. Charlas Adictivas — Historias reales para entender, prevenir y transformar la relación con las drogas y el alcohol.
44 Minuten
Charlas Adictivas – Episodio: “Benzodiacepinas, alcohol y alta sensibilidad: la historia de Belén de la Hoz”En este episodio de Charlas Adictivas hablamos con Belén de la Hoz, terapeuta, escritora y divulgadora, que con solo 31 años ha vivido una historia tan intensa como transformadora.Belén se define como una PAS – Persona de Alta Sensibilidad, y desde los 4 años ya se preguntaba por el sentido de la felicidad. Esa profundidad emocional, sin comprensión ni herramientas, se transformó en ansiedad, ataques de pánico y miedo constante.Durante su adolescencia, tras pasar por múltiples especialistas sin respuestas, un médico le recetó benzodiacepinas de forma continuada desde los 14 años.Ese mismo año empezó a consumir alcohol para “anestesiar” lo que sentía.La mezcla fue devastadora: blackouts, dependencia y una vida cada vez más desbordada por el consumo.Las relaciones sentimentales se volvieron tóxicas, la familia se distanció, y su mundo se redujo al intento desesperado de no sentir. Hasta que un día, con 24 años, intentó quitarse la vida.La tolerancia acumulada durante años hizo que la dosis de pastillas y alcohol no fuera letal. Despertó —de milagro— y entendió que era el momento de pedir ayuda.Su madre la ingresó en un centro de tratamiento en Barcelona.Los dos primeros años fueron durísimos, pero también fueron su renacimiento. Hoy, ocho años después, Belén está completamente libre de sustancias, vive en equilibrio, acompaña a otras personas en su proceso de recuperación y comparte su mensaje con miles de lectores y oyentes.“No hay mayor fortaleza que aceptar la sensibilidad, cuidarla y ponerla a nuestro favor.”Una historia cruda y luminosa sobre la adicción silenciosa a las benzodiacepinas y el alcohol, el impacto de ser una persona altamente sensible en una sociedad acelerada, y la posibilidad real de reconstruirse desde la conciencia y el amor propio. Charlas Adictivas — Historias reales sobre prevención, recuperación y salud emocional.Porque hablar de adicciones es hablar de humanidad.
58 Minuten
En este episodio de Charlas Adictivas, nos sentamos a conversar con Johnny, un hombre que transformó una vida marcada por el abandono, la calle y las drogas en un ejemplo brutal de resiliencia y esperanza.Hijo de padres heroinómanos, Johnny creció con su abuela hasta los 16 años, cuando fue internado en una casa de acogida para menores. Allí comenzó una espiral de consumo de cocaína y éxtasis, pequeños robos y tres ingresos en prisión que acabaron dejándole nueve años viviendo en la calle.Pero incluso en medio del caos, la vida le dio una oportunidad. Un día, entre cartones y cansancio, encontró un libro del psicólogo Luis Rojas Marcos sobre la voluntad. Ese texto le cambió la mirada: decidió buscar un trabajo de repartidor, ducharse en un gimnasio y empezar a reconstruirse paso a paso.La clave llegó con algo simple pero transformador: adoptó un perro. Aquella responsabilidad le devolvió el sentido, la motivación y las ganas de cuidarse. Luego descubrió el mundo del streaming en Twitch, donde empezó a compartir su historia en directos interminables de hasta meses seguidos, ganando miles de seguidores.Un día, uno de ellos le hizo una donación de 11.000 € en criptomonedas. Ese gesto cambió su destino: pudo salir de la calle, estabilizar su vida y seguir trabajando como repartidor mientras mantiene su canal activo.Hoy, Johnny vive agradecido a su comunidad:“Ellos me apoyaron cuando nadie lo hacía. Me dieron dinero, pero sobre todo me dieron compañía y confianza.”Una historia cruda y luminosa a la vez, que nos recuerda que siempre se puede empezar de nuevo, incluso cuando parece que no queda nada. Charlas Adictivas: prevención, realidad y esperanza. Porque el cambio siempre es posible.
47 Minuten
“Un solo euro puede no parecer nada… pero para Marcos fue el inicio del infierno.”En este episodio de Charlas Adictivas, hablamos sin filtros sobre la adicción al juego con Marcos, que con apenas 18 años cruzó por primera vez la puerta de un salón recreativo. Apostó un euro en la ruleta electrónica y ganó 600. Aquella sensación de euforia, de poder y suerte, fue la chispa que encendió una adicción devastadora.Lo que comenzó como una anécdota divertida se transformó en una obsesión por el juego, que lo llevó a pasar días enteros en el casino, apostando miles de euros, rodeado de cocaína, prostitución y mentiras. Engañó a su familia, a sus amigos, y durante años vivió en la oscuridad de la ludopatía hasta llegar al borde del suicidio.Hoy, Marcos lleva varios años en recuperación y ha convertido su experiencia en una misión: acompañar a otros jóvenes —incluso menores— que caen en la trampa del juego online y de los videojuegos con sistemas de apuestas. Se ha convertido en una figura de referencia para muchos chavales, que no se sienten comprendidos por los psicólogos tradicionales, pero sí se reconocen en su historia.Una charla valiente, cruda y necesaria sobre cómo la adicción al juego destruye vidas y cómo la recuperación es posible con apoyo, conciencia y comunidad.
52 Minuten
Descripción
57 Minuten
En este episodio de Charlas Adictivas nos acompaña Javier, un testimonio que muestra no solo el impacto devastador del alcoholismo en una familia, sino también la fuerza de la resiliencia y la esperanza.Hijo mayor de cuatro hermanos, Javier vivió de cerca cómo la adicción de su padre al alcohol transformó su hogar en un escenario de carencias y dificultades extremas: embargos, desalojos, cortes de luz y agua, e incluso las colas de los comedores de la Cruz Roja. Desde muy jóvenes, él y sus hermanos tuvieron que trabajar para poder estudiar y salir adelante. Durante años no entendían que su padre estaba enfermo; solo su madre, con una fe inquebrantable, nunca dejó de creer en él.Gracias a su insistencia y amor, lograron que su padre iniciara un tratamiento. Hoy, más de 30 años después, sigue sobrio y casado con la mujer que nunca lo abandonó.La historia de Javier es también una historia de superación personal: de aquel niño que conoció la escasez, hoy emergió un hombre que es padre de 7 hijos, abuelo, y CEO fundador de una multinacional presente en 15 países.Un episodio que invita a reflexionar sobre los estragos del alcohol, pero también sobre la capacidad humana de renacer, reconstruir y trascender.
1 Stunde 2 Minuten
En este episodio de Charlas Adictivas hablamos con Marta, una madre que nos comparte un testimonio profundo y conmovedor sobre lo que significa vivir, día tras día, con un hijo atrapado en las adicciones.Marta nos cuenta cómo desde pequeño su hijo ya mostraba dificultades: primero con un trastorno obsesivo-compulsivo, luego con problemas en la escuela por sentirse diferente y no encajar. Poco a poco, el consumo de cannabis y alcohol se convirtió en su refugio, pero también en la raíz de un largo sufrimiento: cambios bruscos de carácter, discusiones familiares, deudas con camellos y un malestar constante que afectaba a todos en casa.Ella, como madre, recuerda haber estado perdida, sin saber a qué puerta llamar: psicólogos, médicos, educadores… pero ninguno parecía dar respuesta. La verdadera esperanza llegó cuando, tras años de intentos, encontró una terapeuta especializada en adicciones, quien la orientó en un camino nuevo. Sin embargo, no fue hasta que su hijo ingresó en un centro terapéutico que toda la familia pudo empezar a sanar.Hoy, seis años después, su hijo no solo lleva una vida libre de consumo, sino que además se está formando para ayudar a otros como terapeuta en adicciones.Este relato es un recordatorio de que la recuperación es posible, pero también de que las familias necesitan apoyo, orientación y acompañamiento.
50 Minuten
En este episodio de Charlas Adictivas conversamos con Noah Díaz, una joven de 22 años cuya historia es un testimonio de coraje, superación y compromiso.Noah comenzó a consumir cannabis a los 13 años en un contexto de gran vulnerabilidad: una familia desestructurada, un barrio muy humilde y un padre que, lejos de protegerla, la introdujo en la cocaína. El dolor y el malestar la llevaron al límite, incluso a un intento de suicidio.Pero, contra todo pronóstico, Noah encontró dentro de sí la fuerza para frenar, rectificar y salir de ese agujero sin apoyo externo, con la serenidad y madurez de alguien que ha decidido vivir.Hoy es divulgadora, escritora y acompañante de otros jóvenes, a quienes anima a no dejarse arrastrar por el consumo de sustancias ni por el peso del malestar emocional.Una conversación sincera, dura y profundamente inspiradora que muestra que, incluso en las circunstancias más adversas, siempre es posible elegir otro rumbo.
50 Minuten
En este episodio de Charlas Adictivas, nos sentamos a escuchar el testimonio valiente y conmovedor de Dani, quien se define a sí mismo, sin rodeos, como un alcohólico 100%. Durante años, el alcohol fue su refugio, su escape, su cárcel: llegó a consumir hasta 24 latas de cerveza al día, cerca de 8 litros diarios, para intentar calmar un malestar emocional que no sabía cómo enfrentar.Su conducta se volvió errática, su vida giró en torno al consumo, y con ello fue perdiendo el rumbo, la conexión con los demás y, sobre todo, su dignidad. Pero tras varios episodios duros —momentos límite que marcaron un antes y un después—, Dani tomó la decisión más difícil y más valiente: ponerse en recuperación.Hoy, con trabajo personal, honestidad y compromiso, Dani ha vuelto a ser quien realmente es: un hombre generoso, cariñoso, íntegro y profundamente humano. Este episodio es un recordatorio poderoso de que la adicción no discrimina, pero también de que la recuperación es posible.Una historia que habla de sufrimiento, sí, pero también de transformación, amor propio y renacimiento. Un mensaje claro para jóvenes y familias: el alcohol puede destruir, pero pedir ayuda puede salvarte la vida.
1 Stunde 13 Minuten
En este episodio especial de Charlas Adictivas nos acompaña Antonio, un artista polifacético, sensible y culto, cuya vida ha estado marcada por la búsqueda constante de significado, creatividad y libertad. Antonio comparte con nosotros su viaje por caminos difíciles, algunos incomprendidos y otros que, a los ojos de muchos, podrían catalogarse como enfermedad, tras haber atravesado varias crisis psiquiátricas relacionadas con el consumo de sustancias.Con una honestidad profunda y sin máscaras, Antonio nos habla de cómo el consumo lo llevó a rincones oscuros, donde la mente y la realidad se vuelven difíciles de entender y de explicar. Pero lejos de ofrecer una narrativa rígida, su historia invita a reflexionar, dejando abierta la puerta a distintas interpretaciones —por muy extrañas o poco convencionales que parezcan— sobre lo que significa ser humano, creativo y vulnerable.Este episodio es un espacio de aprendizaje y prevención, una conversación sincera que nos recuerda que el consumo de sustancias puede tener consecuencias muy serias y complejas, no solo para la salud mental, sino también para nuestras relaciones, sueños y futuro.