El corazón delator (The Tell-Tale Heart) es un relato de terror
del escritor norteamericano Edgar Allan Poe (1809-1849),
publicado en enero de 1843 en el periódico The Pioneer. El
corazón delator relata la historia de un hombre obsesionado con
el ojo enfermo de un anciano con el cual convive. Edgar Allan Poe
jamás aclara la naturaleza de la relación entre el anciano y el
narrador, es decir, entre la víctima y el asesino, aunque el
hecho de que ambos vivan juntos sugiere que el anciano tal vez
representa al padre, o al menos a una figura paterna, y que su
ojo enfermo simboliza algún tipo de secreto inconfesable. La
oscura relación entre el narrador y el anciano contrastan
fuertemente con la minuciosidad con la que Edgar Allan Poe recrea
el crimen. El corazón delator es un relato acerca del
remordimiento. El narrador, tras un cuidadoso análisis, resuelve
asesinar al anciano. Tras el crimen despedaza el cuerpo y esconde
los restos debajo de las maderas del suelo. Eventualmente la
policía acude al domicilio, y el narrador, loco y alucinado por
la culpa, confiesa el homicidio luego de sentir que el corazón
del viejo todavía late bajo la tarima. Lo curioso de El corazón
delator consiste en que está narrado por el propio asesino, quien
se considera una persona absolutamente normal. Es el pérfido ojo
del anciano, recubierto por una delgada película blancuzca, quien
lo llena de oscuras ansiedades. Paradójicamente, El corazón
delator comienza por el final. Algunos especulan que el narrador
está confesándole el crimen a alguien, quizás a un carcelero o al
propio juez, lo cual capta de inmediato la atención del lector.
Lo más interesante de El corazón delator radica en que el asesino
jamás se considera inocente. De hecho, lo único que defiende
contra viento y marea es su propia cordura, hecho que resulta
poderosamente conflictivo ya que ninguna persona cuerda
defendería su cordura narrando en detalle su participación en un
homicidio. El narrador niega su estado de locura, de profunda
alienación, y lo hace detallando sistemáticamente su conducta
homicida, describiendo con precisión la perfecta racionalidad de
un acto claramente irracional. Lo único que el narrador confiesa
es estar enfermo de hipersensibilidad, algo que aparece
insistentemente en otros cuentos de Edgar Allan Poe, por ejemplo,
en La caída de la casa Usher (The Fall of the House of Usher) y
El coloquio de Monos y Una (The Colloquy of Monos and Una). El
corazón delator cierra además una trilogía de relatos
alucinatorios. Por un lado tenemos El demonio de lo perverso (The
Imp of the Perverse), donde una exaltada percepción se torna
insoportable. Por el otro aparece William Wilson (William
Wilson), relato de alucinación visual, y finalmente El corazón
delator, donde Edgar Allan Poe acentúa genialmente lo auditivo.
El corazón delator. Edgar Allan Poe (1809-1849)
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